"Se podría responder que estando demostrado, y con razón, que un noble no puede representar a un plebeyo, ni éste a un noble, del mismo modo un hombre no podía, con mayor equidad, representar a una mujer, puesto que los representantes deben tener absolutamente los mismos intereses que los representados: las mujeres no podrían pues, estar representadas más que por mujeres"

-Madame B.B. "Cuaderno de Quejas y Reclamaciones". 1789, País de Caux.

A lo largo de la Historia de la humanidad, la misma ha estado dividida en atención a diversos factores, desde la división de tareas en los primeros grupos humanos nómadas y seminómadas, hasta las divisiones basadas en la esclavitud, las castas, los estamentos y las clases sociales; teniendo todas ellas una característica en común: fueron desarrolladas en atención a los intereses del sistema patriarcal establecido 1, por lo que la principal división en cuanto a derechos y prerrogativas, se constituía por el género. Lo anterior se mantuvo así hasta principios del S. XX, momento en que la lucha por la equidad de género da un avance sin precedentes a nivel internacional.

Ahora bien, enfocándonos a México, podemos percibir que desde hace dos décadas se ha dado un avance notable en el número de mujeres que se integran a la fuerza de trabajo, considerando que en 1999, sólo el 38.5% de las mujeres dentro de la fuerza de trabajo se encontraba ocupada, una cifra notoriamente inferior al 83.2% de los hombres dentro de la fuerza de trabajo ocupada en ese mismo año.

Ahora bien, para 2018, podemos observar que el porcentaje de ocupación de las mujeres en la fuerza de trabajo ha aumentado a un 44.3%, contra el 78.9% de la fuerza de trabajo de hombres.

Lo anterior nos indica que en nuestro país, la brecha laboral está en proceso de cerrarse, sin embargo, es notorio el rezago que se tiene, por lo que es necesario sumar esfuerzos para que la disparidad en cuanto al empleo de las mujeres sea cada vez menor, toda vez que no existe distinción alguna entre las capacidades que tienen las mujeres respecto a los hombres para poder desarrollarse en cualquier ámbito, incluyendo la Propiedad Intelectual.

En este sentido, es necesario abrir las oportunidades a mujeres realmente capaces para acceder desde niveles de empleo inferiores a direcciones generales, así como en sus homólogos en el sector público, pues lo que realmente trasciende es el nivel de conocimientos y su aplicación para la realización de determinadas labores, cosa que las mujeres han demostrado poder realizar de manera intachable.

Por lo anterior, es necesario romper el esquema paradigmático que el patriarcado ha impuesto, toda vez que "…La representatividad hombre:mujer evoluciona de la siguiente manera; 50:50 entran a trabajar, 70:30 ocupan puestos gerenciales, 90:10 puestos directivos y 99:01 de Director General." 2

Así, es nuestra responsabilidad establecer los mecanismos necesarios para que logremos alcanzar una paridad de género, en la que la representatividad hombre:mujer sea de un 50:50, para que el escalafón laboral en el medio en el que se desempeñen les posibilite el acceder desde niveles de empleo inferiores a direcciones generales, así como en sus homólogos en el sector público.

Lograr un equilibrio de poder entre hombre y mujer es una labor universal, misma que es responsabilidad de todos en comunidad. Seamos conscientes que la creatividad, y la capacidad de análisis, innovación y desarrollo del ser humano, así como su aplicación en la toma de decisiones no se ve reflejado ni tiene origen por su género.

Por lo que me permito cerrar con las siguientes preguntas, ¿Qué acciones hemos tomado en nuestro día a día para lograr paridad de género en atención a la capacidad de las personas? ¿Somos realmente conscientes del nivel de privilegio del que gozan los hombres en nuestra sociedad no solo en el ámbito laboral, sino en la vida diaria? Es momento de razonar estas preguntas y actuar al respecto para terminar con la disparidad de género que se ha ocasionado de manera sistemática en nuestra sociedad.

 

 

Notas:

1 Entiéndase por "sistema patriarcal establecido" a la distribución y reconocimiento desigual de poder, derechos y garantías para las mujeres.

2 Forbes México https://www.forbes.com.mx/mujeres-propiedad-intelectual-y-estadisticas/

 

Las opiniones expresadas en este contenido son responsabilidad exclusiva del autor y no representan necesariamente los puntos de vista de la AMPPI.

Todos los Derechos Reservados. La reproducción, copia y utilización total o parcial del contenido está expresamente prohibida sin autorización. Asociación Mexicana para la Protección de la Propiedad Intelectual, A.C.